CARTA ABIERTA A APOLOGISTAS, CONFERENCISTAS, TEÓLOGOS Y MISIONEROS, CATÓLICOS.
- Alberto Martín Ventura G.
- 23 nov 2019
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 4 dic 2019

Por: Alberto Martín Ventura Grajeda. (Misionero Apóstol de la Palabra.)
1. La astucia de satanás, San Pablo VI.
“…Diríamos que, por alguna rendija misteriosa – no, no es misteriosa; por alguna rendija, el humo de Satanás entró en el templo de Dios. Hay duda, incertidumbre, problemática, inquietud, insatisfacción, confrontación”. (San Pablo VI año 1972)
Hoy más que nunca aquellas palabras proféticas golpean con más fuerza. De aquel gran hombre llamado Giovanni Battista, hoy mejor conocido como San Pablo VI.
Este gran santo anunció la tarea maligna de satanás, la cual comenzó a elaborar con destreza y astucia, para para crear problemática y confrontación, por citar algunos puntos de su mensaje profético. Esta guerra continúa y parece que está tomando más fuerza que nunca, con la ayuda de los medios de comunicación, sitios y páginas web, y claro, las redes sociales tan “populares” hoy en día.
En lo personal me había reservado a opinar sobre este tema, porque sé que será una “bomba” para muchos, pero para otros será una brisa de agua fresca que busca apagar las llamas que con tanto furor, se han elevado como un dragón de 7 cabezas, (cfr. Ap 12,3) desde hace un par de años, algunos colegas me han pedido mi opinión en privado, o de manera pública y en ocasiones me han solicitado, que intervenga en esta guerra, pero siempre me mantuve al margen para no crear enemistad con ninguna de las 2 partes.
Puesto que pensé que solo era “una moda pasajera”, pero después de varios años de estudiar esta realidad me doy cuenta que no fue así. Ahora, creo que es necesario que se hable de esta “batalla”, porque se ha salido de control, y por lo tanto muchos de estos hermanos han llegado ya, a actuar sin escrúpulos, sin importar afectar, la integridad de las personas o peor aún, han llegado a involucrar hasta los propios seres queridos de los mismos, aun siendo estos menores de edad. Se ha vuelto un -verdadero acto maquiavélico-.
Hiere al pastor y que se dispersen las ovejas, y yo volveré mi mano contra los pequeños. (Zac 13,7b)
2. Apologistas católicos vs. Apologistas católicos, ¿realidad o mito?
¿De qué hablo a qué me refiero? Bueno, en los últimos años se ha desatado una terrible contienda entre apologistas católicos contra apologistas protestantes, cada uno defendiendo su auténtica postura sobre su credo. Hasta aquí esto parecería “normal” hasta que la “contienda” dio un giro inesperado, y los diálogos y “debates” en las diferentes redes sociales, comenzaron a llevarse a cabo entre católicos en contra de otros católicos, tal como lo oyes, existe un mundo cibernético y una infinidad de “youtobers católicos apologistas”, los cuales se han empeñado en “desenmascarar” a otros supuestos “católicos herejes” o “falsos”.
Queridos míos, no hagan justicia por sus propias manos, antes bien, den lugar a la ira de Dios. Porque está escrito: Yo castigaré. Yo daré la retribución, dice el Señor. Y en otra parte está escrito: Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Haciendo esto, amontonarás carbones encendidos sobre su cabeza. No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien. (Rm 17,19-21)
a. Disparos al aire.
Hasta este punto alguien pudiera argumentar, ¿y esto es realmente grave o preocupante? En realidad si, y mucho porque hiere el cuerpo místico de Cristo –Iglesia- (cfr. 1Cor 12,12 Rm 12, 4-5 Ef. 5,30) y a su propio Fundador Dios mismo (Jesucristo). El problema tomó dimensiones colosales, al comenzar a difundir mensajes en Facebook, Twitter, Instagram, y videos por el famoso sitio web YouTube, los cuales comenzaron a circular sin ninguna precaución y sin hacer conciencia.
b. Fuego contra fuego.
¿Qué hemos ganado con estas “confrontaciones”? Absolutamente nada, solo podemos mencionar que hemos logrado recibir burlas y carcajadas, de parte de algunos hermanos protestantes serios, -Teólogos- los cuales no se explican ¿Por qué nos estamos destruyendo entre nosotros? En lugar de estar buscando la unidad divina. (cfr. Jn 17,21 1Pe 3,8 Ef 4,3 Flp 2,2 Rm 14,19)
3. Espíritu Maquiavélico.
En cuanto dependa de ustedes, traten de vivir en paz con todos. (Rm 17,18)
El Apóstol San pablo nos invita a “tratar” vivir en paz con todos, (tratar) no les voy a mentir he visto videos en los cuales e pecado de ira, por la clase de expresiones que se escuchan en los mismos, palabras de odio y rencor en contra de otros hermanos, que salen de boca de “grandes apologistas”. Y por otro lado en ocasiones he sentido tristeza, y melancolía y debo admitir que han corrido algunas lágrimas por mis mejillas, al ver la ira con la cual se expresan unos de otros, (“apologistas católicos”).
El que dice: «Amo a Dios», y no ama a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, el que no ama a su hermano, a quien ve? (1Jn 4,20)
Hace un par de días pude ver con mis propios ojos, un video en el cual se menciona a un ex pastor protestante, y sus supuestas múltiples faltas y errores, hasta esta parte no me sorprendí mucho porque como ya lo dije esto se ha vuelto “una moda” insultarse mutuamente. El problema fue cuando escuche que comenzaban a mencionar un miembro de su familia y peor aún menor de edad, lo primero que vino a la mente fue, (problemas legales) segundo se han salido de los límites, no tienen corazón, aun siendo padres de familia, y por ultimo pena por todos aquellos que actúan de esta manera.
Porque la boca habla de la abundancia del corazón. (Mt 12,34b)
4. Fiebre de farándula.
No devuelvan a nadie mal por mal. (Rm 12,17a)
Es penoso reconocerlo, pero es todo este asunto existe una ángulo poco ético, y es que muchos de los involucrados en este “teatro” tan mediocre, buscan como decimos popularmente en México –sus 5 minutos de fama-
Y por ganar un poco de fama, o los tan codiciados “Likes” son capaces de cualquier cosa, es una verdadera lástima que exista personas que deban valerse de la desgracia de otros para obtener un poco de “fama”.
5. Influencers que son mala influencia.
Quizás muchos de los que han leído parte del artículo, pronto hayan pensado algunos canales o youtobers, bueno. No pienso escribir un solo nombre de los involucrados en esta “guerra sucia” algunos de ustedes saben perfectamente a quien me refiero, si no tienes nada que ver en este asunto, no lo tomes personal, pero si crees que este articulo va dirigido hacia a ti, o el tema te suena familiar te invito a leerlo hasta el final y leer mis humildes consejos y recomendaciones finales.
Y aquellos, que después de leer este post, piensen ¿debo seguir suscrito a los diferentes canales o cuentas de aquellos que están involucradas con este asunto? Esa respuesta es solo tuya, yo no he dicho a quién puedes seguir y a quien no, pero si te pido que ores mucho para que Dios te ilumine y tomes la mejor decisión, sigue aquellos que te enseñen a amar a Dios y a tu prójimo no a odiarlos.
El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. (1Jn 4,8)
6. ¿Qué hacer? Consejos puntuales concretos.
· Si has sido parte de asunto, retírate de una buena vez, evita más confrontaciones y de ser necesario pide perdón y perdona. Acércate al sacramento de la reconciliación.
· Si realmente quieres favorecer la cultura de la defensa de la fe, (apologética) al hacer una corrección hazla en privado y directamente con el(los) involucrados, lo demás es buscar “fama” o “polémica”. (cfr. Mt 18,15-17)
· Antes de crear algún juicio personal, medita y analiza todas las consecuencias que dicho comentario o video pudiera generar en tu contra. (problemas legales, eclesiales o disputas)
· Estudia apologética para transformar tu vida y tu persona, no para humillar o contender. (1Pe 3,16)
· Tu mejor predicación y la más exitosa será tu testimonio de vida.
· No devuelvan a nadie mal por mal. (Rm 12,17a)
· Evita compartir el material que circula por las redes sociales, así pondrás un freno al crecimiento de este problema.
· Recuerda que nuestra misión es formar un solo rebaño, bajo un solo pastor la división es obra de satanás. (cfr. Jn 10,16)
Dios les bendiga y sinceramente espero antes que nada, no haber ofendido a nadie, y si lo hice discúlpame así es la verdad. Dios nos ilumine y nos llene del Santo Espíritu de la unidad y fraternidad, y su Dulce y Santa Madre infunda en nuestros corazones, paz, amor y caridad. Amen.
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